El principio de los tiempos

Nadie que no lo haya vivido en sus propias carnes es consciente de la frustración que se siente al pensar que no sirves para nada. Yo me siento así ahora mismo y desde hace un tiempo ya. Siempre he pensado que es muy importante valorarse a uno mismo, y aunque yo sé todo lo que valgo, es desesperante ver como intentas avanzar y que no haya más que trabas en el camino. Nada va a cambiar porque yo escriba unas líneas en un blog que probablemente nadie leerá, pero al fin y al cabo sola me siento ante la comprensión de mis sentimientos. No porque no tenga personas a mi lado a las que crea que les preocupa mi situación, sino porque siento que nadie me comprende. Probablemente yo no me abro lo suficiente con esas personas, probablemente porque no sepa como hacerlo o quizás porque no es tan fácil como coger un espacio en blanco y vomitar. Un desierto es donde ahora mismo me encuentro y polar la temperatura de mi corazón. Mi intención no es darle lástima a nadie. Lo que quiero es mostrarle al mundo lo que soy. Quizás tras una máscara, pero en un espacio donde no me sienta juzgada.

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